La intensa y temprana ola de calor que afectó a Europa durante el verano de 2026 provocó un importante aumento en la mortalidad, con más de 10 mil fallecimientos adicionales a los que normalmente se esperarían en ese periodo. De acuerdo con especialistas, el fenómeno elevó significativamente el llamado exceso de mortalidad, indicador que compara el número de muertes registradas con las que estadísticamente se consideran habituales. Sin embargo, los expertos advierten que muchas de las muertes relacionadas con el calor no aparecen oficialmente como tales, ya que suelen registrarse como infartos, accidentes cerebrovasculares u otras complicaciones médicas agravadas por las altas temperaturas.
El centro europeo de monitoreo EuroMOMO reportó que, en la semana que concluyó el 28 de junio, se registró un exceso de 14 mil 260 muertes, de las cuales más de 12 mil correspondieron a personas mayores de 65 años. Investigadores señalaron que este incremento es sumamente inusual y que la principal explicación es la ola de calor que afectó simultáneamente a numerosos países europeos. Francia, Bélgica y Alemania (imagen de portada, Munich) fueron las naciones que presentaron los mayores niveles de exceso de mortalidad.
Los científicos recuerdan que Europa ha experimentado olas de calor cada vez más frecuentes e intensas en los últimos años, fenómeno asociado al cambio climático provocado por la quema de combustibles fósiles. Aunque la ola de calor de 2003 continúa siendo la más mortal, con cerca de 70 mil víctimas, los acontecimientos de 2026 representan una nueva señal de la creciente vulnerabilidad del continente frente a estos eventos extremos.
Registro por país
Entre los países más afectados destaca Alemania, donde se atribuyeron más de 6 mil 800 muertes al calor extremo, principalmente entre adultos mayores. En Reino Unido se estimó que alrededor de 2 mil 700 personas fallecieron por causas relacionadas con las altas temperaturas durante mayo y junio. Francia reportó al menos 2 mil muertes adicionales en una sola semana, coincidiendo con temperaturas históricas que superaron los 40°C en gran parte de su territorio.
España registró aproximadamente 937 fallecimientos relacionados con el exceso de calor durante junio, mientras que Bélgica reportó mil 747 muertes por encima de lo esperado y calificó la ola de calor como excepcional por su intensidad y alcance. En Países Bajos se contabilizaron 480 fallecimientos adicionales, especialmente en las regiones donde se alcanzaron temperaturas récord para un mes de junio.
En conjunto, estos datos reflejan el grave impacto que las olas de calor están teniendo sobre la salud pública en Europa y evidencian la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y adaptación frente a un fenómeno que, según la comunidad científica, será cada vez más frecuente debido al cambio climático.


